Lisa Jacobson

Tipos y ejemplos prácticos de clasificación de datos

El problema que nos ocupa

Los datos están desbordados, la empresa se ahoga en información y no sabe cómo organizarla. Aquí no hay tiempo para teorías, hay que clasificar ya.

Tipos de clasificación

1. Por origen

Internos vs externos. Internos: ventas, producción, recursos humanos. Externos: mercado, competencia, regulaciones. Cada fuente tiene su propio ritmo y su propio ruido.

2. Por sensibilidad

Públicos, confidenciales, críticos. Los públicos pueden volar libremente; los confidenciales, sólo bajo llave; los críticos, bajo fuego constante.

3. Por formato

Estructurados, semiestructurados y no estructurados. Una tabla de Excel es estructurada, un JSON semiestructurado, y los correos electrónicos son no estructurados. No confundir, cada uno exige una herramienta distinta.

Ejemplos prácticos que funcionan

Ejemplo A: Segmentación de clientes

Imagina que tu base de datos tiene 1 millón de registros. Primero, separa por origen: leads web, leads de eventos, leads de referrals. Después, filtra por sensibilidad: ¿qué clientes tienen datos de pago? Finalmente, clasifícalos por formato: ¿están en CRM o en hojas sueltas? Con esa triple capa, el equipo de marketing ya no pierde tiempo buscando contactos.

Ejemplo B: Gestión de documentos legales

Los contratos son críticos. Paso uno: agrúpalos por origen (interno vs externo). Paso dos: marca la sensibilidad (confidencial). Paso tres: conviértelos a un formato estructurado PDF con metadatos. Resultado: búsqueda instantánea y cumplimiento garantizado.

Ejemplo C: Análisis de redes sociales

Los posts son no estructurados. Primero, separa por origen (Twitter, Instagram, LinkedIn). Segundo, define la sensibilidad (público vs privado). Tercero, convierte a texto plano con herramientas de NLP. Así, tu equipo de datos transforma ruido en insight en minutos.

Herramientas rápidas

SQL para datos estructurados, Python pandas para semiestructurados, y ElasticSearch para no estructurados. No hay magia, solo la combinación adecuada.

El truco definitivo

Si no puedes decidir el tipo, pregúntate: ¿qué pasaría si pierdo esta pieza? Si la respuesta es “catástrofe”, es crítico; si “poco importa”, es público. Aquí está el punto: la clasificación no es un ejercicio académico, es una cuestión de supervivencia.

Un recurso que no puedes ignorar

Para ver cómo aplicar todo esto en el snooker, revisa tipos y ejemplos prácticos.

Acción inmediata

Abre tu hoja de cálculo, crea tres columnas: origen, sensibilidad, formato. Llénalas en la próxima hora. Eso es todo.